Lichtenfels y su Escuela vocacional estatal, aprendiendo del sistema educativo alemán

 







Durante los días 15 a 19 de junio he podido disfrutar de una beca Erasmus+ que me ha permitido desplazarme a la localidad de Lichtenfels, en Alemania para visitar el Instituto Staatliche Berufsschule Lichtenfels

He asistido a clases de los siguientes ciclos formativos:

-Administración de empresas

-Logística de almacén

-Ciencias de la computación –(IT)

-Diseñadores técnicos de productos.

La mayoría de las clases han sido en inglés, aunque también he asistido a alguna en Alemán. Además he podido asistir a clases de integración para inmigrantes en las que se impartían conocimientos básicos de Alemán. He tenido reuniones con el Director y el equipo directivo para hablar de absentismo y de fracaso escolar.

En cuanto a esta materia, el nivel de absentismo y de fracaso es bajo, según me indicaron, ya que el sistema escolar favorece que el estudiante realice sus estudios mientras trabaja, alternando clases, normalmente dos días a la semana, con la práctica en empresa, mediante un contrato laboral. La motivación por tener un trabajo en el que está aprendiendo y el apoyo escolar favorece el éxito en la obtención de los títulos. El sistema escolar alemán está influido por la alta tasa de inmigración de países de Europa del Este, árabes y asiáticos, lo que hace difícil la integración, fundamentalmente debido a la barrera del idioma.

En cuanto a la metodología de las clases, se siguen métodos clásicos, como el socrático, basado en preguntas y respuestas, el debate, y alguno más innovador basado en retos. La utilización del papel  y la escritura todavía es muy importante, también clases técnicas utilizándose escasamente las plataformas y os materiales digitales. Las aulas están dotadas con proyector tanto de ordenador como de papel, con un sistema informático y red propias del centro que está financiado por el Estado de Baviera, en Alemania. El mobiliario es moderno y en algunas aulas se favorece el trabajo en equipo. El Centro está dotado de áreas de co-working para los estudiantes y de espacios de reunión en las zonas compartidas.

En cuanto a la experiencia personal, ha sido buena, en general, comparando los sistemas educativos español y alemán y viendo las posibles mejoras en nuestro sistema, como implementar unas prácticas remuneradas, o mejoras en la integración de los estudiantes inmigrantes. En cuanto a la aplicación de nuevas metodologías, sí que es necesario recalcar que las clases alemanas favorecen la profundización en la materia de una manera eficaz, siendo más sistemáticas que las españolas y poniendo prioridad a contenidos técnicos que el alumnado debe conocer para su práctica en la empresa. El alumnado es el encargado de ir haciendo su propio currículo durante los tres años que duran los estudios de Formación profesional, presentándolo al final para su examen, al estilo de un trabajo fin de grado en España. 

He podido visitar otras ciudades como Coburg, Kronach, Bamberg, Bayreuth y Núremberg, conociendo las costumbres y cultura del país.

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